blog de un tipo con suerte
Ya pasarón las elecciones. Ya tenemos un claro ganador (o perdedor, según el cristal con que lo mires). Ya huele a rebajas en la política. Pero todo sigue igual, no veo cambios, no caen meteoritos, no llueven sapos, podemos seguir tranquilos (¡Yupi!).
De lo único que estoy contento es de la elevada participación en estos comicios ( 75.3%). Es algo que revela la madurez democrática que está adquiriendo el ciudadano español (valenciano -valencià-, catalán -català-, vasco -euskaldun-, cántabro, castellanoleonés, canario, manchego, andaluz, ceutí, melillense, murciano, extremeño, navarro -nafar-, madrileño, riojano, balear, gallego -galego- y asturiano; para ser políticamente correcto). De los resultados, ni fu ni fa, no simpatizo con la victoria del PSOE como tampoco hubiera simpatizado con una victoria del PP.
Lo único que me ha sorprendido de estas elecciones es la caída en picado del voto nacionalista y la precipitación al abismo de IU. ¿Qué ha pasado? ¿Culpables? ¿Voto útil? No sé, pero me huele a que rodarán cabezas…